Marketing - Entretenimiento y tecnología, dos mundos que vuelven a intentar un idilio

marketing-Entretenimiento y tecnología
El mundo del entretenimiento y el mundo de la tecnología — Hollywood y Silicon Valley –viven, en Estados Unidos, a menos de 300 km de distancia. Sin embargo, la diferencia de sus intereses los separa por una brecha cultural muy difícil de salvar.



La gente que trabaja en Silicon Valley está familiarizada con la retribución en opciones accionarias. Todos, desde el portero hasta el presidente, tienen acceso a esa forma de remuneración que no ve dinero con su sueldo pero tiene la promesa de ver mucho con acciones a futuro. En Hollywood, en cambio, los ejecutivos están acostumbrados a cobrar su dinero a fin de mes. Son dos costumbres que revelan culturas de negocios que, aunque coexisten en California, son prácticamente irreconciliables.

Sin embargo, vuelven a mirarse con interés para ver de qué manera podrían combinar fuerzas para llevar películas, videos y otro tipo de programación a los hogares y a los celulares. No es la primera vez que lo intentan. En los 90, los capitalistas de riesgo vieron desfilar ante sí a una cantidad de famosos que buscaban respaldo para sus aventuras en la red. Muchas de aquellas aventuras derraparon y la relación entre ambos bandos quedó bastante debilitada. Veteranos de ambos mundos dicen que las culturas son tan diferentes que persisten los obstáculos, pero confían en que ahora haya una nueva actitud, una mayor prudencia, típica de quienes ya se han equivocado y no quieren repetir los mismos errores.

Mark D. Kvamme es un capitalista de riesgo de Sequoia Capital que financió el año pasado funnyordie.com del comediante Will Ferrell, y hasta ahora sólo ha tenido un solo video exitoso: “The Landlord”.

Cuando Kvamme se acercó a Ferrell y sus agentes de la Creative Artists Agency para hablar sobre la creación de la página, le sorprendió la visión de muy corto plazo que tenían sus socios de Hollywood. “Sólo parecían interesados en la transacción y en el pago”, recuerda.

Esas percepciones pueden atribuirse fundamentalmente a la naturaleza de los intereses en conflicto.

A diferencia de la última vez, sin embargo, el contenido es hoy sólo un parte de la conversación con los estudios, dijo Michael Lynton, ejecutivo jefe de Sony Pictures Entertainment, quien antes fue director ejecutivo de AOL Europa. Según Lynton, los capitalistas de riesgo de Silicon Valley con quienes ha hablado están haciendo lo imposible por descubrir nuevas formas de distribuir películas y programas televisados de Sony para que compitan con iTunes de Apple.

“Yo no sé si creen que no nos necesitan y van directamente hacia el talento,” dice. “Siempre habrá enormes diferencias culturales porque los intereses son diferentes. Por su parte ellos están fundamentalmente interesados en tecnología y, de nuestra parte, estamos interesados en el contenido.”

Lo que dice tiene sentido. Sólo en contadas ocasiones los dos campos coexistieron armoniosamente. En 2004 Yahoo hizo ruido cuando contrató a Lloyd Braun, ex presidente del ABC Entertainment Group, para crear un gran grupo en medios y entretenimiento. La relación se malogró y Braun fue objeto de constantes burlas y bromas por sus extravagancias hollywoodenses, como la de reservarse un lugar exclusivo para estacionar su auto. Dos años más tarde, Braun dejó la compañía y casi todo lo que él hizo hoy está desmantelado.

Hasta el creador de Apple, Steven P. Jobs, fue recibido con desconfianza en Hollywood. Aunque los ejecutivos de estudios de grabación no dejan de reconocer su inteligencia y habilidad, demoraron una enormidad antes de aprobar la iniciativa de permitir que Apple ofrezca películas y programas de televisión en iTunes, y además exigieron que se les otorgara derechos de propiedad intelectual para su contenido. Esa actitud no hizo mucho por suavizar las relaciones con Silicon Valley.

Leave a Reply

ss_blog_claim=c511a375fb80ac8169dba8dab40be54b